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Cabecera Calidoscopio

Por Sonia Antón Ríos

He tenido el placer de conocer a Antonio Gómez y, cómo no, tenía que aprovechar la oportunidad de hacerle una entrevista para el panfleto Calidoscopio.
Antonio es poeta discursivo y poeta experimental entre otras muchas cosas, además de una persona que gusta de vivir intensamente la cultura. Su aparente timidez no resta ni un ápice de una personalidad cercana y abierta, inquieta y tranquila. En esta ocasión la mayor excusa para hablar con él es la publicación del poemario Cruce de caminos. Pero también incluyo otras preguntas respecto a su hacer artístico, editorial... De más está hacer una introducción larga a esta entrevista puesto que a nuestro entrevistado se le conoce mucho mejor a través de sus palabras.

Hace un año en Edita, el Encuentro de Editores Independientes de Punta Umbría, manifestaste tu deseo de publicar varios poemarios pues, tras diez años, habías vuelto a escribir poesía. Un año después encontramos en las librerías dos libros tuyos Cruce de caminos con la editorial Luces de Gálibo, en el que nos vamos a centrar en esta entrevista, y Sumo y sigo, de la editorial La única puerta a la izquierda. ¿Cómo ha sido esta experiencia?

Empecé a escribir con 18 años y nunca lo he dejado, a finales de los sesenta casualmente descubrí lo que hoy se conoce como poesía experimental y desde entonces ha sido una práctica continuada y en la cual he tenido la oportunidad de poder mostrar mis trabajos muy frecuentemente tanto en exposiciones como en revistas y libros. Esta práctica había eclipsado mi otra labor poética, que se iba acumulando en el cajón. Me hacia ilusión leer mis poemas en público, llevaba años que sólo participaba en encuentros y charlas sobre la experimentación poética y aprovechando la ocasión que me brindaba Edita comenté esta anécdota antes de mi lectura, en ese encuentro se cerraron los dos compromisos que ya son realidad. La experiencia ha sido muy gratificadora y bien acogida, el último poemario lo había publicado en 1999 y tenía miedo por la respuesta, no puedo quejarme, Cruce de caminos ha gustado y Sumo y sigo, verá la segunda edición en septiembre.

En tu libro Cruce de caminos, parece que hubieras buscado entre papeles acumulados durante años las frases esenciales que ahora encuentras con facilidad, versos libres de esa estética que enmaraña el mundo. ¿Es esta la poesía que buscabas? ¿Ha sufrido una evolución o siempre así, como dijera Juan Ramón Jiménez: “libre de ropajes”?

Cruce de caminos es el último de una trilogía, perfectamente podría unirse junto a ...del camino, y Caminar por caminar cansa y formar juntos un único volumen. Ha sido el recorrido diario en busca del camino ideal y no encontrado. Hace años que me decidí por la versificación libre, aunque practico mucho el haiku y de vez en cuando como si de ejercicios se tratara me planteo la rigidez de algún soneto y hasta incluso tautogramas, pero esto sólo puntualmente y como retos que al final terminan aislados o en la papelera. En este tipo de poesía en la que suelo utilizar los versos justos y necesarios para expresar la idea abordada, por su escasez de versos, la suelo llamar en plan de broma poesía económica. Son poemas cortos, en su realización me siento contento y es la forma poética que suelo utilizar desde los ochenta.

La soledad, el silencio y la aceptación de la ausencia que se cruzan en el poemario parecen ser señales en el camino que te hacen ser más consciente del presente, del instante por vivir aún intensamente. Porque este es un libro que habla del paso del tiempo como recorrido ya hecho. Y con todo, la certidumbre de que las limitaciones, los riesgos, las dudas o los dramas nunca desaparecen. ¿Qué has descubierto?

Has captado en un sólo libro la trama de los tres que te comento. Empecé mi camino hace tiempo con la misma inseguridad que hoy en día lo puede empezar cualquier joven, pero con muchas mas carencias, yo no terminé de estudiar lo que en aquella época se llamaba bachillerato elemental y muy pronto marché de casa, siempre lejos de la familia y durante mucho tiempo con el mar de por medio. Buscaba un camino, no seguro para toda la vida, ni cómodo, buscaba un camino que durante su recorrido pudiera sentime vivo y contento conmigo mismo. El hecho de sobrevivir a contracorriente, un poco fuera de la norma ocasiona directamente preocupaciones, soledades, silencios, problemas comunes pero que la situación personal hace de ellas que se magnifiquen y a veces se sobrevaloren, las limitaciones, los riesgos las dudas están presentes en todos nosotros, muchos agobiados no saben como hacerles frente, otros los más felices consiguen vivir al margen de todo sin preocupaciones, pero quedamos a los que el día a día nos afecta y hasta nos duele. Aunque el pasado haya sido todo aprendizaje y el futuro apunta generoso.

“Saber de tu existencia / alimenta mi osadía / y me mantiene” (pág. 8). “[…] prefiero regocijarme / en la virtud de tus caricias”. (pág. 8). ¿Es el amor el sentimiento que mejor te reconcilia con el presente?

Es mi gasolina, a estas alturas de camino, saber que aunque estés lejos no estas solo, que tienes alguien que cree en ti, y que aunque a veces no te entienda está contigo incondicionalmente. Eso da una fuerza y una seguridad, que te hace fuerte.

Leemos entre tus páginas: “Tras cada uno de nosotros / ausencias / presencias / y distancias”. El yo poético oscila en el poemario entre lo particular de su propia vida y la generalización, el casi axioma que llega después de la observación y reflexión de lo vivido. ¿Qué hay detrás de todas esas ausencias que encontramos en los versos de Cruce de caminos?

Son muchas las ausencias, pero son las que realmente han modelado mi forma de ser, no quisiera ponerme trágico al enumerar algunas de ellas, pero citaré cronológicamente las de más influencia en mi persona:
El nacer en la posguerra en una familia humilde de ocho hermanos limita todo menos la fantasía y el cariño recibido.
Dejar de estudiar a los 17 años, por mucho interés que pongas después deja en uno lagunas de por vida, la falta de conocimientos (mas bien de títulos académicos) ha condicionado en muchas ocasiones mi vida laboral.
La soledad no buscada, la soledad física en la que todos los que te rodean no comparten ninguna de tus inquietudes, te obliga a aislarte.
La falta de comunicación durante muchos años, por desconocimiento de creadores cercanos y con tus mismas inquietudes.
Todas éstas y alguna más son las ausencias que han dado forma a mi estilo literario, también el de vida.

Tengo otra pregunta ¿después del camino se llega siempre con las manos vacías?

Cuando el camino es largo, el equipaje debe ser ligero, además debe ser el justo, el necesario, Lo realmente interesante en un camino es ir soltando lastres en las situaciones, momentos, y lugares oportunos. De tal manera que llegar con las manos vacías no signifique pérdida, llegas con la riqueza de la experiencia. Lo realmente importante es llegar.

Aparece la memoria como un lastre que nos recuerda que sí, que el pasado ha existido, es más, que sigue existiendo. ¿cómo se enfrenta tu yo poético a su pasado? Y cuando se toma conciencia de él ¿se ve uno obligado a obtener conclusiones?

Pocos alcanzan lo que realmente soñaron ser en su infancia. Somos aquello que las circunstancias han hecho de nosotros. El pasado es tan importante que nos marca de por vida. No puedo camuflar las experiencias que me han quitado el sueño o las que han producido en mi persona alguna satisfacción. Personales e intransferibles, proporcionan el tono comunicativo de cada uno de nosotros, siempre que se seamos coherentes en todas las actividades lúdicas, creativas y sociales que la vida nos propone.

“[…] buscando sosiego / […] miradas diáfanas / y puertas sin llave”. “[…] con el agua al cuello sigo discrepando. ¿Persiste la osadía, el contraataque?

La escala de valores ha cambiado muy rápido en los últimos treinta años, nos hemos encontrado con una serie de obligaciones impuestas, muchas de ellas sin ser necesarias. La fuerza y la osadía de mi juventud han desaparecido por el desencanto de algunos malos resultados conseguidos, pero eso no quier decir que esté conforme. La búsqueda del bienestar colectivo debería tener para todos la misma importancia, si así fuera las discrepancias contra tantas injusticias no sólo tendrían repercusión, también los resultados positivos serían más numerosos.

Demuestras que te adaptas al cambio de los tiempos, también al tuyo propio: “mi otoño se apacigua” y añades “silenciado por fisuras y miserias / voy pudriéndome cautamente”. Pero nunca pierdes el interés, la voluntad de ser curioso: “abro las puertas que encuentro / y los límites se amplían”. ¿En qué es diferente esta curiosidad a la del Antonio de hace 30 años?

En esta sociedad tan consumista, la agresividad con que el capital nos bombardea el ir cumpliendo años nos relaja y hasta nos aísla. La curiosidad es la misma, pero la experiencia hace que sean pocas las causas (perdidas) que me enganchen. Miro hacia atrás y la necesidad e inocencia con la que empecé a escribir no aparece. Lo natural es evolucionar como persona y luego como poeta. Aunque muchos poetas con su obra ayudan a concienciar y evolucionar a sus lectores, mis pretensiones se han ido simplificado con el tiempo, hasta convertirse en pura satisfacción personal.

El poeta como ser político, ahora, en su otoño: “O asimilas el sistema / o decepcionado abandonas”. ¿A qué reflexiones has llegado respecto al sistema?

El sistema tiene mucho de positivo, lo que no quiere decir que sea justo, cuando pasas de los cincuenta y has estado implicado continuamente en proyectos que salían hacia delante solamente con la ilusión y el trabajo de sus promotores te choca la cultura institucional actual. No es una crítica generalizada hacia el sistema, siempre hay excepciones dignas y loables. No me importa confesar que he coqueteado con el sistema, pero aclaro, siempre que lo he hecho es porque no me ha supuesto ninguna concesión.

El recuerdo, la memoria, la dulce nostalgia… Una relación de amor-odio respecto al pasado es lo que se entabla en este poemario. Parece una batalla sin fin ¿se debe esperar un vencedor?

Mi infancia y juventud fueron muy ricas en vivencias (increíbles para los jóvenes de ahora) estas estuvieron aletargadas durante muchos años en mí. Con frecuencia aparecen los recuerdos, el pasado fue duro y hasta injusto en muchas ocasiones, pero tengo facilidad para modificarlo, transformarlo y hasta fabular con él, lo que no quiere decir que intente engañarme. De haber una batalla es contra mi mismo, por lo tanto siempre soy el vencedor.

Y del futuro encontramos “Como meta / reconocer mi propia voz, / recuperar el horizonte / reencontrarme en la memoria”. ¿Es este el nuevo camino que toma el poeta cuando se encuentra: “Frente al espejo, / ante la evidencia / y sin coartada”?

El futuro es fácil, si no me aparto del camino que he seguido hasta ahora. Surgen tentaciones que antes no se presentaban, pero tengo los pies en el suelo y de momento he sabido reconocer como espejismos todas las que se han presentado. Yo me creo afortunado con mi situación actual, no me quejo y no sé si sabría o podría abarcar más.

El poemario está compuesto por 48 poemas más o menos breves, pero leyendo el libro se puede llegar a tener la impresión de que todos son fragmentos de un único y largo poema, ¿compartes esta opinión? ¿Cómo fue su elaboración?

Son poemas sin título y perfectamente podría considerarse como un único poema, también pueden leerse desordenadamente. Cuando me permite el trabajo escribo casi a diario pero no suelo seguir un único poemario, voy escribiendo poemas que luego encajo en alguno de varios libros iniciados. Muchos de estos no soy capaz de darles fin y se quedan reducidos a cuadernillos, es el caso de Sumo y sigo que es un agrupación de cinco paquetes poéticas que no llegaron a convertirse en libros autónomos, pero que el título del libro las unifica como capítulos independientes de él.

Y después de la ausencia, la duda, la desilusión, las heridas aún abiertas en la memoria y el paso del tiempo, al final concluyes: “Todavía / treinta años después / Esperanza / espero / espero / esperanza / que nazcas / que crezcas / que florezcas”. ¿Un final con voluntad de optimismo del que aún tiene fe en el futuro?

Curiosa tu elección, este poema es el último que cierra los tres libros de la trilogía, en el primero ...del camino aparece como realmente fue escrito por primera vez: Esperaza / espero / espero / esperanza / que nazcas / que crezcas / que florezcas. En el segundo Caminar por caminar cansa introduje en el poema los dos primeros versos: Todavía / veinte años después y en Cruce de caminos el segundo verso cambia de veinte a treinta años. Con esta edad pensar en nuevos caminos me resulta complicado, pero el futuro va innato con cada uno y mejor seguir confiando en él y en sus nuevas posibilidades.

Desde Calidscopio nos quedamos también con este final:
“[…] Apoyo una mano en mi pecho
Noto el tictac de los latidos
Y sonrío sin disimulo”.



Más sobre Antonio Gómez:

Ya sé que es una pregunta que te han hecho mil veces, pero no nos cansamos de escuchar la respuesta, además a quienes no lo saben les encantará revivirlo contigo: ¿Qué significó para los jóvenes conquenses de la época la apertura del Museo de Arte Abstracto?

Aun estando situada Cuenca a 160 kilómetros de Madrid la actividad cultural de la época era nula. Cuando se instala el Mueso de Arte Astracto en 1966 y Fernando Zobel y Gustavo Torter (nacido en Cuenca en 1925) se vincularon intensamente con la ciudad y atrajeron a ella a otros artistas como: Antonio Lorenzo, Gerardo Rueda, Eusebio Sempere, Manuel Millares, José Guerrero, Antonio Saura etc. que adquirieron y restauraron sus viviendas y estudios en el casco antiguo. La actividad artística se potenció también por los creadores amigos de los que ya residían y que asiduamente comenzaron a frecuentar la ciudad. Todo esto lo viví intensamente con 15 años, tuve la suerte de tener acceso a la biblioteca del Museo y sin saber ningún idioma me pase muchas horas viendo las revistas de arte que llegaban y los propios fondos, digamos que mi iniciación en el arte fue totalmente visual. Sin formación, pero atraídos por la imagen que el colectivo artístico proyectaba hubo un grupo de compañeros que sin dudarlo nos metimos a artistas.

¿Cómo vives el auge de la poesía experimental en todas sus variantes? Visual, acciones de calle, performances, etc. ¿Cómo definimos a Antonio Gómez: poeta, artista plástico, el performer, etc.?

La poesía experimental desde que la descubrí fue para mí militancia, porque la he gozado y la he sufrido, el cambio de actitud hacia ella en estos últimos años me parece algo sospechoso no es ni moda, ni vanguardia, es una actividad poética que ha ido incorporando de una manera razonada y sin romper con la tradición otros tipos de manifestaciones conforme la experimentación de los poetas las han ido necesitando. Yo empecé verso a verso, y como dije anteriormente sigo todavía esa práctica. En un momento dado para expresar ciertas ideas no eran suficientes las palabras y el uso de imágenes solucionaron mis problemas. Metido de lleno en la creación te das cuenta de que si a ciertas ideas las apoyas y refuerzas con otras disciplinas estas potenciando la forma de comunicarte. De tener que decidirme por alguna de esas variantes que citas, sería la de poeta, pero aclarando que con la práctica he conseguido adjudicar a cada idea que se me ocurre la manera más completa para su realización, con la técnica más simple, la más elemental, la más potente.

¿Cómo concibes las acciones? Cuál fue la concepción y la finalidad de acciones como la de entregar una hoja a políticos preguntándoles qué habían robado, hojas que se devolvieron en blanco y fueron contrastadas con las de ciudadanos de a pie en las que todos confesaron haber robado algo alguna vez. O bien aquella otra acción en la que dabas una charla utilizando los pitos que usabas cuando eras sindicalista, o aquella otra en la que recorrías un pueblo siguiendo una zanahoria.

Es curioso, la mayoría de las ideas se me ocurren por la noche y muchas de ellas conduciendo, hasta el extremo de que tengo que aparcar y anotarlas para que no se olviden. El conocimiento del comportamiento de algunos políticos me inspiró el proyecto RH (Robos y Hurtos). Todos en nuestra vida hemos sido protagonistas de algún robo o hurto, algún libro, algún disco. Yo me plantee preguntar a todos los diputados de la Asamblea de Extremadura que me confesaran por escrito uno de sus robos, para ello diseñe una ficha donde les proponía que confesaran uno de los robos que hubieran cometido. Me presente en la Asamblea de Extremadura y en cada una de las secretarias de los partidos que en ese momento la componían, registre una ficha para cada diputado. Ninguno de ellos respondió, los políticos no robaron nada en su vida. Estas mismas fichas las fui pasando a escritores y artistas y todos confesaron, hay robos de carteras, jamones, televisores, libros, etc. El tocador de Pitos, fue una acción realizada durante todo un año, fui delegado sindical durante 12 años y todos los pitos utilizados en huelgas, encierros y manifestaciones los iba guardando con los datos del acto donde habían sido utilizados. Finalizada mi actividad sindical decidí volverlos a utilizar en otros espacios y con otro sentido y me dediqué a dar conciertos de pito en museos, galerías, institutos, encuentros, charlas y conferencias, hasta que reutilicé todos los pitos que conservaba. En cada una de estas pitadas pedía certificado oficial de mi intervención, documentos estos que junto a las imágenes de mis intervenciones dieron forma al libro El tocador de pitos.

Cuéntanos un poco sobre las colecciones que editas, los proyectos con número cerrado de obras y en cuál estas ahora.

Mi inicio como coordinador o director de proyectos editoriales se remonta al año 1982, todas mis colecciones se rigen por la misma norma, soy partidario de que cualquier propuesta tenga un principio y un final. Antes de ver la luz el primer número saber cual va a ser el último. En el primer proyecto las Hojas Parroquiales de Alcandoria utilicé al abecedario para su numeración, con la Z finalizó esa experiencia. Arco Iris lo formaban siete cajas, cada una de un color, que a su vez contenían siete libritos también cada uno de un color. La centena fueron cien libros pero empecé a numerar en sentido decreciente desde el 99 hasta llegar al 0. Píntalo de Verde al alcanzar el número 100 seguí numerando en negativo -99 hasta el 0. La caja de truenos fue saliendo cada estación del año hasta que el número 21 apareció en la primera primavera del siglo XXI. En Pintan espadas cada ejemplar fue numerado con una de las cartas de la baraja del palo de espadas. En la actualidad estoy dirigiendo la colección 3 x 3, serán nueve entregas y en cada una de ellas se incluyen tres poetas con nueve poemas cada uno, teniendo la particularidad de que los pequeños poemarios tienen forma triangular.

¿Qué significa para ti el mail art? ¿Y qué relación has mantenido con ese movimiento?

Durante los años noventa fue la solución para difundir la producción de muchos de los poetas experimentales. Apenas se organizaban muestras de poesía en España y encontramos en las convocatorias de mail art la solución para dar salida a nuestros trabajos. Estas participaciones provocaron el contacto y conocimiento de otros creadores del exterior, y de otras técnicas y materiales. Fue enriquecedor por que se extendió prácticamente por todo el mundo, a mí me mantuvo activo casi a diario durante años. Las nuevas tecnologías y el encarecimiento de las tarifas postales han hecho que su práctica se reduzca.

 

Serie Lacrimal (imagen 11,12, 13 y 27). Todos pertenecen a una exposición que se llamaba “El peso de la ausencia”, están realizados con títulos de libros no leídos y que me hubiera gustado leer, además de la exposición realice un libro con el mismo nombre en la colección Libros del Consuelo de Luis Felipe Comendador, la maqueta de este libro se encuentra expuesta en la Fundación Antonio Pérez, en Cuenca.

Menage a trois escultura formada por tres piezas talladas en madera de haya.

Monarquía poema objeto realizado con un cráneo femenino y la corona de un roscón de reyes. Muy sugerente, el día 6 de enero en España son muchos los que pueden presumir de corona durante un rato.

Valor en alza realizado el mismo día que se inició la guerra de Iraq, el fondo del símbolo del dólar es la cotización en la bolsa española de aquel mismo día.

Sin palabras Inspirado en la obra de Joan Brossa, intento comunicar la intima unión del abecedario.

La realidad haciendo estragos una critica a la invasión y dependencia de los Estados Unidos.

Sangre de colores está inspirado en el dicho popular la letra con sangre entra.

Camada de víboras homenaje a todos los compañeros escritores, periodistas, a todos los que utilizan la palabra como medio de expresión.

Razones de fe, haber quien no cree con esas razones. Poema por el que se me ha tachado de machista, pero que voy hacer yo si lo que me gustan son las mujeres.

 


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